Este pequeño cuento resume el porque de la creación de este blog. Con mucho cariños les doy la BIENVENIDA a todo aquel que lo visite y quiera quedarse, que lo disfruten. Graciela

"A las puertas del cielo llegaron un día cinco viajeras
- ¿Quienes son Ustedes? les preguntó el guardián del cielo.
- Somos - Contestó la primera - LA RELIGIÓN
- LA JUVENTUD...- dijo la segunda
- LA COMPRENSIÓN...- dijo la tercera
- LA INTELIGENCIA... - dijo la siguiente
- LA SABIDURÍA - dijo la última
- Identifíquense!! - ordenó el carcerbero
Y entonces...
La religión se arrodilló y oró. La juventud se rió y cantó. La comprensión se sentó y escuchó. La inteligencia analizó y opinó. Y la sabiduría... contó un cuento."


(tomado de una idea de Anthony de Mello, modificada por Jorge Bucay)


Buscar

domingo, 16 de octubre de 2011

MAMÁ MUERE SOLO CUANDO ELLA QUIERE

"Generalmente, las madres, más que amar a los hijos, se aman en los hijos”
(Friedrich Nietzsche)

Yo tenía 6 años cuando maté a mi mamá por primera vez. No quería que estuviera junto a mí en mi 1º día de clase. Me consideraba lo suficientemente fuerte para enfrentar los desafíos que la nueva vida me traería.
Pocas semanas después descubrí aliviado que ella aún estaba allí, lista para defenderme de los compañeros agresivos que me amenazaban, y para auxiliarme frente a las dificultades de mis primeras cuentas.
A los 14 años la maté nuevamente. No la quería imponiéndome reglas o límites, ni que me impidiera vivir la plenitud de los vuelos juveniles. Pero enseguida, con la primera borrachera, felizmente la redescubrí viva, fue cuando ella no solo me curó de la resaca, sino que también impidió la vergonzosa regañina que recibiría de mi padre.
A los 18 años pensé que mataría a mi madre definitivamente, sin chances para la resurrección. Había entrado a la facultad, me había mudado a la capital, hacía política estudiantil, actividades en que la presencia materna no cabía en ninguna hipótesis. Ingenuo engaño.
Cuando me descubrí confundido sobre qué rumbo seguir, volví a la casa materna, único espacio posible de guarida y comprensión.
A los 23 años me di cuenta que la muerte materna era posible, solo requería lentitud...
Fue cuando me casé, planté bandera de independencia y seguí viaje. Bastó el ver nacer a mi primera hija, para descubrir que ese ser llamado madre se transformaría en un espécimen aún más vigoroso llamado abuela. Para quien aún no vivió la experiencia, abuela es madre en dosis doble...
A pesar de todo continué creyendo en la tesis de la muerte lenta y demorada, y de a poco me fui sintiendo más distante y autónomo, aun cuando a intervalos regulares ella reapareciese en mi vida desempeñando papeles importantes y únicos, papeles que solamente ella podría protagonizar...
Pero el final de esa historia, al contrario de lo que siempre imaginé, fue ella quien la definió:
Cuando menos lo esperaba, ella decidió partir. Así, sin más, sin pedir permiso, sin hora marcada u ocasión para la despedida. Simplemente se fue, dejando la lección: "Las madres son para siempre".
Al contrario de lo que siempre imaginé, son ellas quienes deciden cuanto esta eternidad puede durar en la vida, y cuanto queda relegado para el etéreo terreno de la nostalgia...
(Autor desconocido)

No sé... Si la vida es corta o demasiado larga para nosotros, solo sé que debemos demostrar nuestro amor a las personas, mientras ellas están por aquí...
Nunca sabremos cuando van a partir y el vacío que queda, nunca conseguiremos llenarlo...
Para quien aún la tiene a la madre su lado, que la ame y para quien ya no la tiene que guarde su recuerdo en el más precioso de los baúles...
Donde quiera que esté, sabemos que ella siempre estará con nosotros... llorará cuando llores... sonreirá cuando sonrías... velará por tu sueño, como lo hacía cuando eras un niño...
No esperes su partida para darle AMOR.
Descubrirás un día que la persona que más te amó en la vida sin condiciones fue ella, desde que surgiste en esta vida...

FELIZ DÍA DE LA MADRE!!

3 comentarios:

  1. Te sigo desde hace tiempo y siempre me dejan huella tus relatos, pero hoy te escribo un comentario para decirte que he llorado al leer algo tan hermoso! Mi madre está muy mayor y muy delicada, yo veo como se me escapa el tiempo con ella y me siento muy desarmada, no se puede luchar contra el tiempo, sólo sacarle el mayor provecho! Un saludo.

    ResponderEliminar

Gracias por dejarme unas palabras, disfruto mucho encontrarlas, recuerden que pueden comentar como anónimo si no tienen cuenta encontrarán la opción dentro del cuadro de "comentar como"